Caja registradora practica instruccion

Todos los empresarios que tienen una caja registradora fiscal en una compañía cercana luchan todos los días con problemas distantes que los dispositivos también pueden generar. Como todos los equipos electrónicos, las cajas registradoras no están exentas de funciones y, en ocasiones, se estropean. No todos los propietarios de negocios saben que en todos los elementos en los que el registro finaliza con la ayuda de una caja registradora, debe tener otro dispositivo de este tipo, actualmente en caso de una falla del principal.

La falta de una caja de respaldo para el elzab durante la venta posterior de productos o asistencia puede resultar en la imposición de multas por parte de la oficina de impuestos, ya que hará imposible registrar las ventas en el momento de la avería del equipo principal. Los documentos almacenados con la caja registradora deben incluir un libro de servicios de caja registradora fiscal. En este material, no solo se ingresan todas las reparaciones del dispositivo, sino que también hay información sobre la fiscalización de la caja registradora o los cambios en sus pensamientos. En el trabajo de servicio, usted desea ingresar un número único, que fue dado por la oficina de impuestos, el nombre de la compañía y la dirección de las instalaciones en las que se usa el efectivo. Toda esta información es válida en el caso de inspecciones de oficinas tributarias. Todas las novedades en la conciencia de los cofres mientras que su cambio es adyacente a los ejercicios de un servicio especializado, con el cual todo empresario que use cajas registradoras debe tener un contrato firmado. Lo que está lejos: informe a la oficina de impuestos sobre todos los cambios en el servicio del cajero. Las ventas de importes fiscales se deben realizar en un orden continuo, ya que para completar la caja registradora, es necesario cambiar la memoria por otra, recordando al mismo tiempo que se lea la memoria. La lectura de la memoria de la caja registradora puede existir, así como su cambio, pero también solo por una entidad autorizada. Además, este trabajo debe completarse en presencia de un empleado de la oficina de impuestos. A partir de la lectura de la caja registradora fiscal, se construye un protocolo apropiado, cuya copia llega a la oficina de impuestos y permanece en manos del empresario. Requiere que este protocolo se almacene junto con otros documentos relacionados con la caja registradora; su falta puede resultar en la imposición de una multa por parte de la oficina.